Mi homepage

reflexiones..........

contadores
contadores

 





Devuelveme mis manitas...

 Una familia se había comprado un auto nuevo, 0 km. Hermoso, se mire por donde se mire,
 el tapizado, el color... todo.
 
> El padre amaba ese auto, su esfuerzo estaba allí. Salieron el, su  esposa y el pequeño 
de ambos de tan solo 3 años; llegando a una estación de
servicio bajan los padres y dejan
 al niño en el auto, cerrando las puertas... el
niño, encontró un marcador y comenzó a 
escribir en todo aquel tapizado, con
un gran entusiasmo y amor, ya que los niños hacen 
sus cosas en esta
 
condición. Después de un rato llegan los padres y al ver el cuadro, el padre comenzó
 a encenderse en furia y al ver su 'hermoso tapizado' todo
rallado, comenzó a golpear al 
niño en sus manos y a golpearlo con mucha
fuerza... hasta que tuvieron que sacarle al niño
 de entre sus golpes, el
niño estaba en muy mal estado tuvieron que llevarlo hospitalizado.
 
 
 
Suena el teléfono en casa de la familia y atiende el padre... los
 
llamaban del hospital, era necesario que se presentaran, se habían complicado las cosas.
 El padre se presenta y le notifican que debieron
amputarle las manos al niño, ya que no
 había otra opción posible. Entrando el padre a la
habitación envuelto en lagrimas... 
el niño le dice 
sonriente... ¡¡Hola papi... ya aprendí la lección... no lo voy a  hacer 
mas papi...pero por favor devuélveme mis manitas!!. El padre
salió de aquella habitación
 y se suicido....
 
 
 
 ¿Por que le damos tanta importancia a las cosas materiales al grado de lastimar a 
nuestros seres queridos?
 
 
 
 QUE GRAN ESTUPIDEZ !
 
 
 
MICRO - REFLEXION:
 
'Un día nací, un día moriré, y nada me llevare, pero ¿estoy realmente viviendo?' 'Una casa 
está hecha de roca y madera, .......y un 
hogar... de amor y entrega'


 

Amor comprometido
 
 
 
 
Saber vivir es aceptar procesos, perseverar y avanzar por etapas. Saber vivir es cancelar una visión mágica en la vida y en el amor.
 
Es inmunizarse contra el facilismo y el inmediatismo dominantes en
 la sociedad del confort y los valores invertidos.
 
Facilismo e inmediatismo que acaban con el amor porque ni siquiera
 le permiten crecer, madurar y fortalecerse en las crisis.
 
Eso que muchos llaman hoy amor es un afecto de invernadero, es 
un cariño tan endeble como el carácter de los niños sobreprotegidos.
 
El amor de muchos se acaba como se acaba la salud de los 
niños mimados, que ante el primer problema se refugian donde la 
mamá protectora o buscan la droga como evasión.
 
Y la razón está en que se confunde el amor con el sentimentalismo
 y con la ausencia de conflictos. Esa es la visión mágica de 
los facilistas, los enemigos del compromiso y los que todo lo quieren
 ya, sin procesos.
 
Y es también la actitud mágica de los que creen que los problemas 
los arregla el tiempo o se acaban con un rezo o un talismán. En 
estos tiempos aún hay quienes creen en la lámpara de Aladino.
TU ESPIRITU

 


¿Cuánto vales?

Piensen un poco el tiempo que le dedican a ellos, y quienes todavía no los tienen, Nunca olviden esto:
Papi: ¿Cuánto ganas por hora?
Con voz tímida y ojos admiración un pequeño recibía a su padre al termino de su trabajo.
El padre dirigió a un gesto severo al niño y repuso: Mira hijo: esos informes, ni tu madre los conoce, no me molestes.
Pero papi, insistía- dime por favor, ¿cuánto ganas por hora?
El padre solo contestó 10 la hora
Papi, ¿me podrías prestar 5 pesos?
El padre monto en cólera y tratando con brusquedad al pequeño le dijo:
Así que esa era la razón de saber lo que gano, niño atrevido.
Había caído la noche. El padre había meditado lo que sucedió, se sentía culpable. Tal vez su hijo quería comprar algo. En fin, queriendo descargar su conciencia dolida se asomo al cuarto de su hijo.
Aquí tienes el dinero que pediste.
Gracias papi -contesto el niño y metiendo su manito bajo la almohada, saco varios billetes.
Ahora ya complete los 10 pesos, ¿me podrás vender una hora de tu tiempo?, preguntó el niño.






El astronauta y el neurocirujano...
 
Estaban un astronauta y un neurocirujano muy reconocido, discutiendo sobre la existencia de Dios.

El astronauta dijo: Tengo una convicción, no creo en Dios. He ido al espacio varias veces y nunca he visto ni siquiera un ángel.

El neurocirujano se sorprendió, pero disimuló. Luego de pensar unos instantes, comentó: Bueno, he operado muchos cerebros y nunca he visto un pensamiento.

Dejemos de poner nuestros razonamientos ante Dios. Cree en un Dios grande y entonces, verás un Dios grande.

Entonces que la fe que tenemos sea una herramienta que usemos para ver las maravillas de ese Dios grande, no debemos razonar ante El sino creerle y saber que es capaz de hacer muchas cosas, solo la fe es la que le agrada y debemos tenerla como un granito de mostaza, asi le diriamos al monte que se eche al mar y lo haria.



Este sitio web fue creado gratuitamente con PaginaWebGratis.es. ¿Quieres tener tu propio sitio web?
Regístrate gratis